(Alemania) Doble ataque incendiario contra la red eléctrica y la industria de los microchips

Extraído de Ispiraazione y traducido por nosotrxs


La noche del domingo al lunes 8 de junio no fue como las demás en Ratisbona, una laboriosa ciudad de Baviera situada a medio camino entre Múnich y Núremberg. No porque sus habitantes no hayan podido dormir tranquilos, sino porque la electricidad corrió un gran riesgo. Esa noche, de hecho, mientras los trabajadores recargaban sus energías antes de regresar a su triste trabajo, unos seres de la noche intentaron atacar con fuego la red eléctrica de la ciudad en dos puntos: por un lado, al sur, en el barrio de Pentling, atacando una torre de alta tensión ubicada cerca de un parque solar; por otro lado, al noroeste de Ratisbona, hacia las cuatro de la mañana, incendiando los cables que pasan por debajo de un puente sobre el Danubio y que están conectados directamente a la central hidroeléctrica de la zona. El costo estimado de los daños no se ha hecho público en el primer caso, donde la acción parece haber tenido poco éxito, mientras que en el segundo caso se ha estimado en 30.000 euros.

Aunque los dos ataques perpetrados con artefactos explosivos caseros no lograron provocar un apagón de grandes proporciones, las autoridades han remitido la investigación a la Oficina Central para la Lucha contra el Extremismo y el Terrorismo de Baviera, ya que tienen fuertes sospechas de que este ataque anónimo contra importantes infraestructuras de la ciudad tenía como objetivo real interrumpir el suministro eléctrico de la gran planta de semiconductores de Infineon, ubicada en las inmediaciones del segundo lugar afectado por estos actos de sabotaje.

Hay que decir que últimamente se han producido con éxito varios ataques del mismo tipo a ambos lados del Rin, dirigidos contra el suministro eléctrico de empresas del sector de la defensa y la alta tecnología, en particular de la producción de semiconductores. El 7 de abril, en Bourges (Cher), se incendiaron torres de alta tensión y transformadores en un ataque contra la industria bélica; el 25 de mayo, en Garching (Múnich), dos torres de alta tensión se incendiaron no muy lejos del campus de alta tecnología; el 2 de junio, en Le Rousset (Bouches-du-Rhône), se incendiaron dos transformadores eléctricos junto a la zona industrial donde se concentran varios fabricantes de semiconductores; el 4 de junio, en Marsella, el suministro eléctrico de la empresa de armamento Eurolinks quedó destruido por un incendio; poco antes del 5 de junio, en Froges (Isère), se cortaron dos postes de alta tensión, en un intento por cortar la electricidad a las fábricas de semiconductores de STMicroelectronics y Soitec; el 8 de junio, en Reutlingen, en Baden-Württemberg, se incendió una subestación eléctrica en varios puntos, lo que provocó el cierre temporal de la planta de semiconductores de Bosch.

He aquí, por ejemplo, lo que se puede leer en el sitio web de Infineon sobre su planta de producción, lo que hace innecesario añadir nada más sobre por qué ese podría haber sido precisamente el verdadero objetivo de estos actos de sabotaje incendiario: «En Ratisbona, Infineon es un centro de innovación y una planta de alta tecnología. Más de 3,000 empleados desarrollan y producen los chips del futuro directamente a orillas del Danubio. Es la única planta de producción que integra las etapas de producción tanto iniciales como finales. La proximidad de las instalaciones favorece intercambios rápidos y creativos con colaboradores de unos cuarenta países. Lo que distingue a Infineon Ratisbona [Regensburg en alemán, NdT] es que desarrollamos innovaciones a partir de nuevos materiales y diseñamos nuevos encapsulados, procesos de producción y métodos de separación de chips para nuestros semiconductores de potencia, sensores, microcontroladores y chips de alta frecuencia.» …

[Resumen de la prensa alemana, 11-13 de junio de 2026]