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(Chile) Publicación «Hagamos de las ideas una amenaza real #2»
Contra el RUV y sus normas de control… Nuestra propuesta
La llegada al poder de un gobierno de derecha abrirá nuevos escenarios y momentos de movilización. No hay duda de aquello. Lxs antiguxs administradorxs del Estado, volverán a las calles. Les volveremos a ver rasgando vestiduras en una simulación de lucha, para luego capitalizar cualquier descontento en futuros votos. Nada nuevo.
Aprovechando esta nueva coyuntura urge tomar la iniciativa para oponernos a todas las herramientas de control, vigilancia y sanción, aun cuando estas estén en su etapa embrionaria. El RUV (Registro Único de Vándalos) es un proyecto del nuevo gobierno, no hubiese sido raro que otros gobiernos también hubiesen adoptado alguna otra modalidad para restaurar el orden. Levantar caricaturas y personalismos sobre Kast, impide observar precisamente su continuidad y motivación final: barrer por completo todo rastro y consecuencia de la revuelta, restaurando y fortaleciendo el orden.
No podemos defender ni solicitar el fortalecimiento del Estado, sus garantías, beneficios y derechos. reconocemos la estructura estatal como una institución de opresión por definición, pero identificamos en este proyecto un doble castigo por un mismo hecho. Aquellas conductas que son definidas a ojos del poder como anti-cívicas recibirán otra sanción, por temor a su reproducción y evidente masificación.
Posar nuestra atención en la propuesta del RUV no solo ofrece posibilidades de una lucha concreta, entorpeciendo las esposas que buscan cerrarse en nuestras muñecas, sino que busca la continuidad de una radicalidad revolucionaria lejos de una abstracción teoría. El oponernos a este posible intento de ley es una medida concreta que nos impulsa a demostrar que el vandalismo es un espacio y una herramienta política.
La destrucción, el daño, el desmantelamiento de las instituciones no sólo es parte de la reivindicación de la violencia como herramienta política de acción por parte de lxs oprimidxs contra lxs opresorxs, sino entender que el mundo en el cual nos desarrollamos esta creado, construido y amoldado para el funcionamiento del sistema. Es el vandalismo una herramienta política, una de las expresiones ya no de un mero descontento, sino de un paso y rechazo activo a la realidad de cámaras, filas, vigilancia y obediencia.
Por nuestro lado, vemos esta coyuntura de propuestas represivas como la continuidad de un conflicto que mantiene intacta nuestra postura. A través de los distintos escenarios que atravesamos buscamos las formas para subvertir el orden que quieren imponernos desde rayar una consigna por algún presx hasta el ataque directo a sus cuerpos represivos e instituciones. Nuestra postura, en ningún caso es una lucha por más democracia, derechos o volver a supuestas garantías anteriores. Nada más alejado. Nuestra negación al Estado y su institucionalidad es también una afirmación a la solidaridad, autonomía, autogestión y apoyo mutuo.
Solidariza, Conspira y ataca…
¡Contra el RUV y sus normas de control: A Vandalizar las estructuras del poder!