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(Chile) Algo de lo que fue “CAÓTICAS INTENCIONES»
Con teatro, música, muestras audiovisuales y creaciones gráficas dimos vida a “CAÓTICAS INTENCIONES” en recuerdo al Punky Mauri a ya 17 años de su muerte en acción.
Más de 30 creaciones artísticas fueron exhibidas lejos de los salones insípidos de arte, para traerlas a espacios vivos de memoria para el combate. Agradecemos a todxs quienes participaron, asistieron, aportaron y permitieron levantar esta iniciativa.
Un aporte más al caudal de memoria ofensiva anárquica que se abre cada MAYO NEGRO, no solo para recordar al compañero, sino también para darle continuidad a la práctica negadora del dominio, la cual Mauri era férreo practicante: Música, explosivos, dibujos, poesía, capuchas, afiches, escritos, fuego y pólvora.
En memoria de Mauricio Morales…hasta destruir el ultimo bastión de la sociedad carcelaria!
¡Punky Mauri, Kyriakos, Sara y Alessandro VIVEN EN LA ANARQUÍA!
¡NUESTRA MEMORIA ES NEGRA,
NUESTRO CORAZÓN TAMBIÉN!
Gracias a todxs quienes lo hicieron posible.
Equipo Efímero de Curatoría por la agitación de la memoria insurrecta
-Editorial Cuadernillos incendiarios
-Editorial Memoria Negra
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Grecia. Palabras de Panagiotis Argirou, ex miembro de la Conspiración de Células del Fuego.
Han pasado 17 años desde aquel día en que se conoció la noticia de una explosión prematura en Santiago que se corto la vida de un joven compañero, querido por mucha gente en su ciudad y quizá también fuera de ella, el compañero punky Mauri, recorrió miles de kilómetros, cruzó un océano y dos continentes, para llegar al territorio geográfico administrado por el Estado griego, y conmover también nuestros corazones. 17 años son muchos y, sin duda, han pasado muchas cosas, ya que estos años han dejado una huella diferente en cada uno de nosotros… Para mí, a quien el recorrido de esta triste noticia me conmovió de manera muy decisiva en mi vida y mis elecciones, cada vez que se acerca esta fecha siempre siento un escalofrío que me recorre la columna vertebral y la emoción es siempre muy grande. Especialmente durante el último año y medio, en el que tuvimos la desgracia de vivir también en Grecia la muerte de un compañero igualmente valioso, Kyriakos Xymitiris, a causa de una explosión prematura, algo que nos llevó a buscar, investigar y averiguar cuántos hermanos y hermanas hemos perdido de manera similar, y a plasmar su historia en papel con el libro «Estrellas circumpolares», publicado en memoria de Kyriakos.
Es muy importante que la memoria de Mauri siga viva a través de actos conmemorativos como el que organizáis, así como a través de cualquier otro tipo de iniciativa, ya sea de carácter político o no. Mantener cerca de nosotros, a nuestro lado, a las personas que nos han dejado, especialmente a aquellas que se fueron de alguna manera en plena lucha, es algo mucho más que una forma colectiva de gestionar el duelo. Es, ante todo, una respuesta colectiva al arma más poderosa del poder: el olvido; y, a continuación, una respuesta colectiva al futuro. Porque no hay futuro sin pasado, y el pasado lleva consigo a nuestros muertos y sus historias. Historias que debemos contar, compartir y asegurarnos de que se escriban para que las aprendan las generaciones más jóvenes. Historias de personas maravillosas con hermosas sonrisas, como Mauri, como Kyriakos, como Alessandro y Sara, a quienes perdimos recien en otra trágica explosión prematura en Italia.
Tal y como esta escrito en el libro dedicado a Kyriakos, que también hacía referencia a Mauri, se trata de historias que han sido ignoradas por la historiografía oficial del movimiento. Historias de personas cuya vida se entrelazó con un cartucho de dinamita, un reloj, un detonador, una granada de mano, una mina, un lanzador improvisado. Historias de revolucionarios y revolucionarias que cargaron con su última maleta. Que se subieron a un coche o montaron en bicicleta para un viaje sin retorno. Que entraron en un piso para no volver a salir jamás. Que se perdieron para siempre en el humo de alguna fatal explosión prematura, dejando tras de sí acciones inconclusas y promesas incumplidas. Dejando atrás a personas conmocionadas, preguntándose una y otra y otra vez qué habría pasado si… A través de estas historias no solo aprendemos quiénes eran estas personas, sino también quiénes eran los que estaban a su lado. A qué causas se dedicaban, cómo hablaban de ellos, cómo actuaban por ellos. A través de estas historias aprendemos cómo la gente aprendió a seguir adelante, y seguir adelante, y seguir adelante. Porque si algo queda, es eso. La cruda conciencia de que luchamos contra todo y de que no tenemos más remedio que seguir adelante. Llorando, lamentándonos, maldiciendo, apretando los dientes y jurando que no olvidaremos. Que seguiremos adelante. Pase lo que pase.
En fin, me gustaría decir que me emociona mucho haberme encontrado en el mismo auditorio junto a un compañero con el que, aunque nunca nos habíamos visto en persona, nuestros caminos se cruzaron y, a pesar de los miles de kilómetros que nos separaban, nos encontramos a través de nuestras propias decisiones y de la interacción que estas tuvieron entre sí. Es una emoción enorme y un gran honor para mí haber estado frente al cementerio de Kyriakos gritando consignas por Mauri y haber marchado juntos en la marcha en su memoria, que fue brutalmente reprimida por la policía. Me gustaría mucho estar hoy allí, con él y con ustedes, y escuchar todas las historias que hay que contar sobre Mauri, ver todas las acciones que se han llevado a cabo en su memoria y gritar con ustedes.
¡Mauricio Morales Presente!
Espero que todos estén bien.
Anarquía, primero y siempre
Panagiotis Argirou
