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Acerca de la oleada de redadas del 24 de marzo en Berlín y otros lugares
El martes 24 de marzo se llevaron a cabo varias redadas simultáneas en Berlín, Hamburgo, Düsseldorf y Kyritz (Brandeburgo). Entre las 5:45 y las 6:00 de la mañana, la policía entró en numerosos pisos privados, así como en la Biblioteca Anarquista Kalabl!k en Berlín-Kreuzberg, en el Infoladen Scherer8 en Berlín-Wedding y en el Späti L5 en Berlín-Neukölln. La policía también registró coches y bicicletas.
Las órdenes judiciales alegan que en 2025 se formó una organización criminal de al menos cuatro personas, supuestamente para cometer sabotaje anticonstitucional (verfassungsfeindliche Sabotage), es decir, el incendio de una torre de alta tensión el 9 de septiembre de 2025, que provocó un apagón en el parque tecnológico de Adlershof. Las órdenes judiciales se emitieron en diversas fechas, desde finales del año pasado hasta hace una semana. Las redadas se llevaron a cabo contra cuatro acusados, algunos de sus familiares y «testigos» (Zeugen); en Hamburgo y Düsseldorf se registraron los domicilios de familiares. Las órdenes judiciales no explican por qué se acusa a estas cuatro personas ni cuál es su supuesta conexión.
La destrucción exagerada fue el procedimiento habitual: se rompieron puertas de entrada, cerraduras y ventanas. La policía se llevó ropa, dispositivos electrónicos y routers, así como cualquier documento manuscrito y publicaciones. Buscaban específicamente material ecologista, antitecnológico, antimilitarista e internacionalista. En la mayoría de los casos se utilizaron perros para detectar discos duros (Datenträgerspürhund).
Algo llamativo en el contexto berlinés es que la policía confiscó teléfonos, ordenadores y discos duros de familiares.
Una vez finalizadas las redadas, los acusados fueron trasladados a la comisaría («GESA»), donde se les sometió a un «ED Behandlung» (fotografías, huellas dactilares, etc.) y, además, se les extrajo ADN. A continuación, todos ellos fueron sometidos a un procedimiento muy sospechoso en el que se utilizó un perro rastreador. Además, uno de los acusados fue brutalmente golpeado y estrangulado en la GESA tras negarse a dar sus huellas dactilares.
A partir de las 6 de la tarde, equipos de medios de comunicación estuvieron presentes en muchos de los lugares donde se produjeron las redadas para poder elaborar grandes reportajes y tomar fotos impactantes (también el periódico fascista Nius fue informado previamente por la policía y filmó cómo los agentes irrumpían en la biblioteca anarquista Kalabal!k). Los periodistas también publicaron noticias falsas y estúpidas y se las copiaron unos a otros, por ejemplo, afirmando que el anarquista Manuel, que fue encarcelado el año pasado en Múnich durante 7 meses, también es uno de los acusados (lo cual es una tontería). Por eso es importante evitar cuidadosamente difundir mentiras de los medios u otros rumores.
Lo que ha ocurrido ayer deja claro que, al realizar redadas en tantos lugares como sea posible, la policía pretende ejercer presión, sondear las relaciones sociales y recopilar datos. Al comentar los hechos, el jefe del «sindicato» policial GdP se remontó a los orígenes mismos de la policía alemana actual, parafraseando a Goebbels cuando calificó a la izquierda radical de «cáncer que se alimenta de la sociedad alemana» («linksextremismus ist ein demokratiegefährdendes Krebsgeschwür, dass sich durch die Gesellschaft frisst (…)»).
Las redadas supusieron un duro golpe para las personas afectadas y su entorno, pero gracias a la increíble solidaridad mostrada por tantos, nuestras ideas siguen firmemente en pie.
¡Estamos convencidos de que mostrar solidaridad significa continuar la lucha!
Y, como siempre, Anna y Arthur mantienen la boca cerrada.
¡Viva la anarquía!