extraído desde redes sociales y traducido por unx compañerx cercanx
En memoria de Sandro y Sara
«Todos somos responsables de soñar con escalar al cielo. No podemos convertirnos de repente en enanos después de haber soñado, codo con codo, sintiendo el latido del corazón del otro, con atacar y derrotar a los dioses. Es este sueño el que asusta al poder».
La lucha por la liberación de las cadenas de la autoridad, la desigualdad y la opresión es una lucha larga, una lucha de mujeres y hombres que, en nombre de la libertad, ponen en juego su propia existencia.
Más allá de toda retórica, es en la acción donde se expresa y se materializa la fuerza revolucionaria.
Es en el conjunto de las decisiones individuales de ruptura donde se manifiesta el sentido más profundo de la lucha.
Mientras dos compañerxs morían, se consolidaba la propaganda del régimen que agitó el espectro del terrorismo, invocando nuevas medidas represivas con un toque bipartidista.
Esos mismos partidos que hasta hace unas horas se acusaban mutuamente de traición a los valores de la Constitución y de ataque a las libertades colectivas, ahora se reconocen por igual como abanderados de la democracia contra el peligro anárquico.
Mientras la sociedad se derrumba al borde del conflicto global, arrasando territorios enteros en nombre del progreso, la clase dominante identifica en la lucha por la libertad el terror que hay que combatir.
Dos compañerxs han muerto, dos compañerxs que dieron su vida despreciando los valores que el poder quiere inculcarnos desde que nacemos, convirtiéndonos en esclavos de la lógica del lucro y la opresión.
De los escombros de esta sociedad putrefacta surgirán nuevos impulsos liberadores, y frente a la represión, nuevas manos se unirán para romper las cadenas.
Honremos a quienes lucharon con la sonrisa burlona de quienes no se doblegan.
Lloramos, nuestras lágrimas son de dolor porque con Sandro y Sara perdemos a dos compañerxs valientes; pero somos conscientes de que el ejemplo de sus vidas truncadas no será en vano y contribuirá a la realización de nuevas instancias de libertad.
El reino del Capital es el reino de la muerte, de nuestra anulación como individuxs, como mujeres y hombres libres.
La muerte misma es una ilusión; en la alegría de la revolución la derrotamos y exaltamos la vida. Sandro y Sara, para siempre en el corazón de quienes luchan.
Dos compañerxs
thehole