(Grecia) Manifestación frente a la Embajada de Italia en apoyo a nuestrxs compañerxs Sara y Sandro, que vivirán para siempre en nuestras luchas

extraído desde La Nemesi


(Grecia) Manifestación frente a la Embajada de Italia en apoyo a nuestrxs compañerxs Sara y Sandro, que vivirán para siempre en nuestras luchas (Atenas, Grecia, 20 de mayo de 2026)

A nuestrxs compañerxs Sara y Sandro, que vivirán para siempre en nuestras luchas

En la noche del 19 al 20 de marzo, en Italia, lxs compañerxs anarquistas Alessandro Mercogliano y Sara Ardizzone murieron a causa de una explosión que provocó el derrumbe del techo de un edificio abandonado en la periferia este de Roma. Según las declaraciones de la policía y las condiciones en que se encontró el cuerpo del compañero Sandro, parece que se trató de una explosión accidental. A esto le siguió una táctica de instrumentalización de la trágica muerte de los dos compañerxs por parte de la narrativa dominante, alimentada inicialmente por la caza de brujas mediática puesta en marcha por los medios italianos. Una táctica que, basándose también en la persecución previa de ambos por parte del Estado italiano, apunta a vaciar de significado la (contra)violencia política y a golpear a todo el movimiento anarquista.

Sara es una de las personas implicadas en la operación «Sibilla», acusada de «instigación a la delincuencia en concurso con la agravante de finalidad terrorista», caso del que no fue absuelta hasta el año 2025. Sandro fue acusado, entre otras cosas, de una serie de acciones de la FAI-FRI, grupos que, entre 2003 y 2016, habrían sido responsables de una serie de atentados con dinamita y explosivos contra políticos, periodistas y agentes de policía. Estas acusaciones lo mantuvieron en prisión durante cinco años, hasta su absolución en apelación. Lxs dos compañerxs representan, por un lado, un punto de referencia en la lucha multifacética, pero, por otro, también la «molesta» advertencia de quienes siguen cuestionando por todos los medios el poder de los mecanismos de control. Mecanismos que, en el caso de Italia, han tratado de contrarrestar la gran fuerza del movimiento italiano y las resistencias armadas cada vez más extendidas que se desarrollaron en su seno en las últimas décadas del siglo XX, mediante una serie de medidas legislativas y métodos represivos. De esta manera, Italia se ha convertido, sobre todo para Europa, en un campo «experimental» ideal para el desarrollo de una multitud de instrumentos represivos, como el régimen de detención del 41 bis (aunque inicialmente se hubiera puesto en práctica con el pretexto de la lucha contra la mafia). Un régimen que impone el aislamiento absoluto de lxs presxs y su exclusión de la realidad social, y que se ha aplicado, y sigue aplicándose, de manera vengativa contra el compañero anarquista Alfredo Cospito, quien reivindicó un atentado de la FAI.

Al otro lado del Jónico, en cambio, las altas esferas del poder griego siempre han estado y siguen estando dispuestas a adoptar todos los medios que consideren útiles para reprimir el movimiento. Así lo confirma también el memorándum de cooperación firmado en mayo de 2025 entre el Ministerio de Protección de los Ciudadanos de Grecia y el Ministerio del Interior italiano por los ministros Michalis Chrysochoidis y Matteo Piantedosi. El memorándum prevé, entre otras cosas, «patrullas conjuntas de agentes de policía griegos e italianos en los centros turísticos de ambos países, con el objetivo de reforzar la seguridad de los ciudadanos», pero también «el fortalecimiento de la cooperación para la protección de las fronteras, la gestión de los flujos migratorios y la lucha contra el terrorismo».

En el caso de Sara y Sandro, muertos mientras intentaban potenciar los medios de contraataque contra la violencia de Estado, el Estado italiano, además de manifestar un espíritu de venganza hacia ellos, ha intentado reprimir también la solidaridad del movimiento italiano. El Estado italiano ha lanzado un ataque contra toda forma de recuerdo de lxs compañerxs, reteniendo sus cuerpos durante días y prohibiendo las manifestaciones por considerarlas «peligrosas» para las investigaciones policiales y para la democracia. Al mismo tiempo, ha iniciado investigaciones dirigidas contra el movimiento y la policía italiana ha llevado a cabo registros en los hogares de compañerxs.

Sin embargo, en torno a Sandro y Sara, lxs compañerxs anarquistas de Italia han levantado un escudo protector, publicando numerosos textos de solidaridad y llamamientos para defender su memoria. A pesar de las prohibiciones, las detenciones y los arrestos, las manifestaciones organizadas registraron una gran participación: la que tuvo lugar en el lugar de la explosión, tres semanas después del suceso, contó con más de 90 detenidxs. Sara y Sandro, por lo demás, participaron activamente en el movimiento anarquista a través de iniciativas autoorganizadas, ocupaciones y luchas de solidaridad con lxs presxs políticxs y contra la guerra. A través de su acción multifacética han enriquecido, hecho más avanzado y más ardiente nuestro movimiento.

La conexión con la explosión ocurrida en Ampelokipoi el 31 de octubre de 2024, que nos privó de nuestro amigo, compañero y militante anarquista Kyriakos Xymitiris, es inevitable y dolorosa. Pero, más allá de la pérdida, también nos recuerda la solidaridad y la hermandad demostradas por nuestrxs compañerxs en Italia y en otros lugares. Es precisamente esta relación la que queremos destacar, como señal de continuidad rebelde, pero también de ruptura con el mundo del poder.

Sea lo que sea lo que haya pasado en Roma esa noche, sea lo que sea lo que Sara y Sandro tuvieran en mente, sabemos que formaba parte de la lucha por la solidaridad y la libertad, de la lucha por derribar la imposición autoritaria. Donde la narrativa dominante ve a «terroristas sanguinarios», nosotrxs reconocemos, tras las miradas conspiradoras, la decisión de un ataque sin vacilaciones contra el Estado, por cualquier medio. Mientras los representantes de toda forma de violencia de Estado condenan las prácticas revolucionarias y las opciones de lucha como «peligrosas para la sociedad en su conjunto y para la democracia», nosotrxs declaramos nuestra solidaridad con cualquiera que cuestione concretamente el monopolio estatal de la violencia. Una democracia (occidental) que se obsesiona en atacar la resistencia desde abajo, pero no duda en enviar a sus hijos a morir en la guerra por los intereses de los poderosos en nombre de una idea nacional. El sistema de explotación de clase no puede juzgar la violencia, cuando él mismo considera nuestras vidas sacrificables y las ofrece como pasto a la «máquina» de la productividad de todo tipo de amos. Como afirmaba Sara, mientras aún estaba en juicio por el caso «Sibilla»: «Soy anarquista. Como anarquista, soy enemiga de este Estado como de cualquier otro Estado, y me opongo a toda forma de poder institucional. La violencia de los oprimidos puede considerarse una respuesta legítima contra las estructuras de poder».

Como escribimos con motivo de la muerte de Kyriakos y de la cobertura mediática del suceso por parte de la narrativa dominante, solo nosotros hablaremos de nuestrxs compañerxs caídos en combate. Nosotrxs, que hemos luchado junto a ellos contra el mundo podrido que ahora intenta mancillar su memoria e imponer su dominio ideológico. Nosotrxs, que hemos compartido con ellos ideas comunes para derrocar el sistema de poder y que hemos conocido de cerca sus valores, inspirándonos en su acción contra la explotación. Somos nosotrxs quienes custodiaremos su memoria, porque conocemos la importancia de sus decisiones en la lucha continua contra el Estado y el capital.

SARA Y SANDRO, VIVEN PARA SIEMPRE,

NOS VOLVEREMOS A ENCONTRAR JUNTOS EN LOS CAMINOS DEL FUEGO.

LUCHA POR LA REVOLUCIÓN EN TODO EL MUNDO

ALESSANDRO MERCOGLIANO, SARA ARDIZZONE, KYRIAKOS XYMITIRIS SIEMPRE PRESENTES

CONCENTRACIÓN frente a la EMBAJADA DE ITALIA (Sekeri, 2) el miércoles 20 de mayo a las 19:00

Συνέλευση Αλληλεγγύης στους φυλακισμένους, φυγόδικους και διωκόμενους αγωνιστές και αγωνίστριες [Asamblea de solidaridad con los presos, los fugitivos y los militantes perseguidos]


Actualización 21/5/2026.